Los Abrazos Rotos: Almodóvar lo vuelve a hacer

Melodrama, comedia y la intriga del cine negro, armonizados por la batuta directora de Pedro Almodóvar. La película entretiene y tiene elementos para agradar a un gran espectro de público, pero justamente esa búsqueda tan amplia la torna algo excesiva.


Agrego un tema de Cat Power que forma parte de la más que aceptable banda sonora de esta peli.




Sin perder esa continuidad esperable en la filmografía de este director, en esta ocasión repite parte del elenco de su predecesora, Volver, como Blanca Portillo, Lola Dueñas y hasta Penélope Cruz, que aparece en tapa con la misma estética pop que la anterior. La ruptura se percibe en el estilo que lleva la narración, el director y los técnicos no ocultan sus manos y logran incorporar muchas de las convenciones de los distintos géneros que atraviesa, aunque la sobrecarga de recursos hace que por momentos sea difícil meterse en la historia.
El narrador y protagonista es Mateo Blanco, un ex director de cine que se volvió ciego y se hace llamar por su pseudónimo, Harry Caine. La interpretación de Lluís Homar hace parecer que el personaje ha superado tranquilamente aquel pasado oculto que se irá develando con la trama y no logra transmitir la supuesta pasión que lo une a Lena. La actuación que si convence es la de José Luis Gómez, que muestra la debilidad del poderoso obsesionado.
La película está plagada de homenajes y referencias ajenas y propias: el último rodaje que ha hecho el protagonista es una versión libre de Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios. La serie de cuadros de armas, pintada por Andy Warhol, que decora la casa del villano anticipa gran parte de los climas, las emociones y la trama. Desde los colores fuertes con un papel desatacado de rojos, negros y azules, hasta el recurso explicito del primer plano a las palabras en inglés: pistola, lujuria, chantaje, celos o asesinato.

Se aprobará hoy la ley de Servicios Audiovisuales

Esta tarde se reúne el senado para discutir la norma que obtuvo media sanción en diputados hace tres semanas. Si no hay sorpresas, será aprobada. No llegarían a 26 los votos contrarios, porque tres legisladores tienen licencia médica -se duda la asistencia de Carlos Menem por el mismo motivo- y 42 adelantaron su apoyo en general. Sin embargo al menos siete de ellos, incluso 4 del oficialismo, planean proponer modificaciones en el tratamiento en particular y, de incluirse alguna, deberá lograrse mayoría absoluta en la cámara iniciadora para aprobar la medida. Por ello conviene revisar el debate sobre los aspectos que generaron más polémica.

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La oposición más intransigente habló del no consenso, algo que no parece demasiado verosímil ante una ley que tuvo más de 200 modificaciones en diputados y cuyo texto definitivo sufrió cambios tan sustanciales como la definición del espacio radioeléctrico, la composición de la autoridad de aplicación o la exclusión de las telefónicas. Sin embargo son fácilmente impugnables las formas del debate, incluso se recurrió a procedimientos irregulares para apurar la sesión y que el dictamen de mayoría quedara sólo unas pocas horas en consideración pública. También hubo maniobras fuera del parlamento como una suspensión de todos los artículos principales de la ley de responsabilidad fiscal para atraer apoyos provinciales o el impuesto a los productos tecnológicos como carta de negociación con los fueguinos, pero ¿qué otra cosa podría esperarse en un país donde se rinde tanto culto al éxito que termina por avalarse cualquier medio para justificar el fin?
El aspecto más criticado, incluso por muchos de los que apoyaron la ley en general, fue el primer capítulo sobre la autoridad de aplicación. Puntualmente el artículo décimo que coloca la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual bajo la órbita del Poder Ejecutivo y no del parlamento –como reclamaban algunos legisladores-. La amenaza de un control gubernamental es reforzada en el decimocuarto, donde dice que el directorio estará formado por siete miembros nombrados por el ejecutivo, texto que curiosamente se ha mantenido aún cuando tres de ellos serán designados por una comisión bicameral del congreso. Presumiblemente, alguna de las tres primeras minorías pertenecerán al oficialismo, pero habrá dos integrantes que no y podría haber alguno más entre los dos que son electos por el cuerpo del propio consejo.
Las divergencias se plantean en torno a si la conformación del directorio garantizará un control que debe ser público y no gubernamental. Todo dependerá de la autonomía con la que haga sus dos designaciones correspondientes el cuerpo del órgano, que estará integrado por representantes de las provincias y del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de los prestadores comerciales y sin fines de lucro, de las emisoras de las universidades nacionales, de las universidades nacionales con carreras de comunicación, de los medios públicos de todos los ámbitos y jurisdicciones, de las entidades sindicales de los trabajadores de los medios de comunicación, de las sociedades gestoras de derechos y de los Pueblos Originarios reconocidos ante el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).
Otro aspecto importante del debate fue si la limitación a las inversiones extranjeras no resulta virtual a la luz de acuerdos bilaterales que se oponen a este aspecto y que por tratarse de tratados internacionales tienen jerarquía jurídica superior a esta ley. Ya que si bien se exige reciprocidad efectiva como condición para el ingreso de esos capitales, la Organización Mundial de Comercio aplica el criterio de nación más favorecida, es decir que si se firmase un acuerdo con algún país, las demás naciones podrían reclamar igualdad de derechos aunque no cumpliesen con la reciprocidad. Y limitar la emisión de música extranjera pero no los capitales, no parece una actitud muy consecuente con la vigilancia de la soberanía.

Algunas de las objeciones a la nueva ley de medios

El tratamiento en el Congreso del proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales explicitó un sinnúmero de argumentos a favor y en contra. Increíblemente nadie parece oponerse a la necesidad del instrumento jurídico sino a algunas de sus formas.



El punto de partida de la mayoría de las objeciones es que el Gobierno quiere controlar a los medios. El objetivo regulador es indiscutible ya que lo que se pretende es justamente dotar de un marco jurídico a la sociedad en general y en particular a los actores que deseen brindar servicios de comunicación audiovisual, y para que sea efectivo requiere la existencia de una autoridad de aplicación. Sin embargo el primer cuestionamiento apunta al sujeto, es decir, que sea el gobierno quien pueda detentar ese poder y hacer un manejo discrecional.
Por un lado no resulta extraño que un gobierno como el actual, con la importancia que le atribuye a la potencia del discurso y su obsesión por la retórica ideológica, ataque a la corporación que maneja lo que se dice y a la que considera capaz de hacer peligrar la estabilidad de su gestión. Está claro que el affaire que existió durante la presidencia de Néstor, y que significó la prorroga de las licencias de tv, se terminó antes de que asumiera Cristina. Sin embargo este argumento se diluye en el hecho de que muchos de los cambios que propone la ley recién entrarían en vigencia a fines de 2010 y que un cambio apreciable en el paradigma se detectaría tiempo después, probablemente cuando la gestión presidencial actual haya concluido.
Otro de los frentes de ataque que ha sido recientemente desarticulado es la hipótesis de la competencia directa, que planteaba que el gobierno pretendía ingresar en el mercado de los cableoperadores mediante la adquisición, que realizarían empresarios afines, de la parte del paquete accionario de Telecom que está en manos de Telefónica. Lo cierto es que Eurnekian no logró cerrar con el Grupo Werthein, la compra no se concretó y además el otro oferente fue justamente el grupo Clarín, por lo que el ejecutivo se vio obligado a dejar afuera a las telefónicas para que el grupo no se pudiera rearmar. Esto le sirvió además para conquistar el apoyo los diputados afines a Proyecto Sur –Lozano y los siete que integran el bloque SI de Macaluse- que objetaban ese aspecto.
Dado que la mayoría de las modificaciones son a largo plazo es al menos impreciso hablar de un interés directo del actual gobierno por controlar a los medios, aunque queda claro que mejora su posición frente a cualquier eventual negociación que encaren con el multimedios más grande del país. Lo que sí se discute, aunque no se diga, es si el Estado debe o no regular el mercado de servicios audiovisuales y, más en profundidad, si la comunicación es un derecho para los ciudadanos.
La ley que actualmente debería regular a los medios (22.285), sancionada por el gobierno de facto de Videla bajo la doctrina de seguridad nacional, prevé en su articulo 45 que las licencias sean para sociedades comerciales –excluye la posibilidad de comunicar sin fines de lucro- y tiene una autoridad de aplicación –COMFER- con representantes de las tres fuerzas armadas. Este esquema es funcional a los propietarios de licencias que amparándose en la falta de legitimidad de dicho órgano evitaron pagar las multas que les han impuesto. No obstante resulta curioso que quienes defienden este sistema no tengan vergüenza en proclamar que lo hacen en nombre de la libertad de prensa.

Nochecita en Sarasa

Una ventanita que apareció de la nada.

Ventanas

Quería escribir sobre ventanas pero no lograba redondear mi idea y me cuesta pensar todo solo. Para tener nuevas perspectivas recurrí a la ayuda de una mujer hermosa a ver que salía:


Zequi: Ventanas
Lucía: Que?
Z: Quiero escribir sobre ventanas y el dialogo va a colaborar
L: Que tenés?
Z: Las ventanas son, en algún punto, como un escenario de un teatro que no cambia de escenografía o como un plano cinematográfico quieto. Uno siempre tiene los mismos paisajes, son una limitación, un recorte. Funciona como un plano o como un escenario con pocos cambios escenografía.
L: también podría ser un espacio de luz. En una habitación si no hay ventana no hay luz … pará, dejame inspirarme
Z: lo interesante es buscar cosas nuevas, pero mi enfoque es otro. Imaginate un plano quieto
L: si
Z: en el que la mayoría del tiempo no pasa nada
L: la mayoría del tiempo no pasa nada, la única pauta para que pase el tiempo es el cambio de luz a través de la ventana
Z: o que algo o alguien entre en escena y altere ese continuo
L: una elipsis clásica de un interior se hace a través de una ventana
Z: me gusta lo de la elipsis, hay cierta cara de la ventana que es una clara evidencia de que uno está adentro
L: me parece que estas equivocado en cuanto a los limites. El limite es el marco, no la ventana.
Z: me refiero a todo, no voy a desagregar. Digo ventana e incluyo la dualidad que nos permite una porción de otra cosa pero, a la vez, nos limita a recibir sólo esa porción
L: depende cuan cerca estés de la ventana.
Z: también en qué butaca te sientes en el teatro.
L: si pegas la cara a la ventana ves todo lo que podrías ver
Z: es relativo
L: que pensaría alguien que vivió en un sótano toda su vida cuando lo cambian a un lugar donde hay una ventana?
Z: lo mismo que pensaría alguien que vivió toda su vida en un cuarto con una ventana y un día lo dejan salir
L: el concepto de la ventana no implica una limitación
Z: el tema que me puso a pensar es el siguiente
L: tu ventana con rejas?
Z: no. el hecho de que la rutina es un poco una continuación de esa gran ventana. Uno se despierta a la mañana, mira por la ventana y por lo general, a la misma hora, con la misma luz (varía según la época del año). Sale a la calle, la misma calle, con los mismos autos. Siempre me cruzo al mismo hombre muy grande paseando a un perro muy chiquito. Esa imagen me sorprendió las primeras veces que la vi, pero el ser humano se acostumbra rápido. Llego a la parada del mismo colectivo que tomo todos los días y para colmo, hay varias caras conocidas. Me parece un poco triste llegar al punto de encontrarse con gente en el colectivo que tiene sus propias ventanas. Por suerte el 140 es bastante laxo con el recorrido y a veces me da un respiro pero en general..
L: no se ve siempre lo mismo a través de una ventana
Z: no se ve siempre lo mismo, los ojos cambian, pero es poco lo que cambia…la clave es saber mirar.


Por qué unos prefieren el adentro?
En realidad las posibilidades del interior son infinitas, uno tiene completo movimiento, puede girar en todas las direcciones y ninguno de los ángulos de visión se verá reducido. Sin embargo tendrá una limitación importante: el volumen del espacio donde se encuentra está definido, y es por ello que habrá distintos tipos de elementos constructivos que resultarán demarcadores de los confines del recinto.
Por qué otros prefieren asomar la cabeza por la ventana?
Si bien la visión será reducida y limitada a la porción que nos ofrece la ventana, no existen limitaciones aparentes de profundidad, y a veces da la sensación de que el afuera es más susceptible al cambio. Puede resultar esclarecedor pensar que así como hay infinitos números, también hay infinitos números mayores que 32 y también entre 0 y 1.


Yo soy feliz a veces y otras no, no creo que sea algo estable. “la felicidad son destellos”, dice la polaca. Son momentos generalmente vinculados a la ruptura de lo que esperamos, funciona como el chiste en algún punto. Los contrastes nos permiten ver. Sin embargo hay otro concepto de felicidad más durable, un estado de bienestar en el cual uno se siente más liviano y acorde al mundo y a uno… las gaviotas a veces me lo recuerdan…

Otoño

A mi jefe y a mi nos encanta saber datos aparentemente inútiles y solemos corregirnos mutuamente por ello. Otra manía bastante habitual es lanzar al aire afirmaciones que parecen equivocadas (pero no lo son) a ver si el otro muerde el anzuelo y replica. A mi la corrección suele salirme automáticamente pero otro punto que ejercitamos es tratar de reprimir ese impulso, que suele caer muy mal a quienes no me conocen. Sin embargo a veces los reflejos me traicionan o simplemente me pescan desprevenido como hoy.
Estaba escribiendo y al pasar me dice: “feliz otoño”. Sin mover la vista del monitor le contesté: “es mañana”. Cuando giré la cabeza y vi su sonrisa supe que había caído en la trampa. Resulta que el equinoccio, como otras referencias astronómicas relativas a los movimientos terrestres no tiene una fecha exacta sino que se ve afectada por la precesión (rotación del eje terrestre) y nutación (efecto de la luna sobre el eje terrestre). Para este año es el 20 de marzo a las 11:44, o sea a las 8:44 hora oficial argentina (aunque nos corresponde el GMT -4 usamos el -3).
Les deseo a todos un feliz otoño y les dejo este tema de Luis Alberto…

Crónica de un plagio anunciado

El mapa de medios en la argentina es -y seguirá siendo hasta que se modifique la ley de radiodifusión- un mamarracho.

Hoy tomé el subte como todas las mañanas y, como hago habitualmente para matar el tiempo de viaje, me puse a ojear La Razón. En la página 7 publicaron una nota titulada: “niegan que Kirchner vaya a ser candidato” y en el cuerpo hubo una frase que me resultaba muy familiar: “La salida de Calcagno cerraría un círculo: ex embajador en Francia y ex titular de la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, Calcagno ocupa hoy una de las tres bancas bonaerenses en calidad de suplente de Cristina Kirchner, quien dejó la suya tras haber sido electa presidenta en 2007. El asiento volvería así a la familia Kirchner.” La frase había sido publicada en Clarin el día anterior pero como ambos diarios pertenecen al mismo grupo, tampoco llamó demasiado mi atención.
Mi sorpresa vino cuando me di cuenta que el diario mendocino Los Andes había replicado casi exacta la nota de Clarín –los desafío a encontrar 7 diferencias-. Ese nivel de plagio solo puede permitirse entre diarios del mismo dueño y fue así como descubrí CIMECO (Compañía Inversora en Medios de Comunicación). El grupo Clarín es accionista mayoritario de esta empresa, dueña de La Voz Del Interior (Córdoba) y Los Andes (Mendoza).

Aquí les dejo un dibujito que intenta graficar el mamarracho del que les hablo. Está un poco desactualizado porque el mamarracho è mobile qual piuma al vento. En abril de este año el gurpo Clarín compró a La Nacion su parte y es dueño de un 80% de CIMECO, el 20% restante corresponde a las familias fundadoras de ambos matutinos del interior.

No todo lo que brilla es Barrick Gold

El veto presidencial a la ley de presupuestos mínimos para la protección de glaciares 20 días después su sanción, instaló el debate en torno al grado de responsabilidad de las empresas mineras que sacan el 80% del material de la cordillera, en zonas de glaciares. El proyecto ha vuelto a ser aprobado por la comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados y si vuelve a ser sancionado deberá ser promulgado como ley.


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El decreto 1837/2008, que veta la ley, dice que no se puede prohibir la minería en glaciares porque “se daría preeminencia a los aspectos ambientales por encima de actividades que podrían autorizarse y desarrollarse en perfecto cuidado del medio ambiente”. La presidenta Kirchner explicitó así la superposición de intereses ambientales y mineros y dejó en claro para qué lado pretende inclinar la balanza.
Otro argumento del ejecutivo fue que la protección ya estaba contemplada en la ley general del ambiente. “(La Presidenta) confunde una ley marco, que generaliza, y una ley de detalle. Si fuese cierto tendrían que haber vetado todas las leyes ambientales” explica Antonio Brailovsky, reconocido autor de temática ambiental y ex ombudsman, y agrega: “Hay otro error de aplazo cuando dice que una ley de presupuestos mínimos no puede prohibir. La de bifenilos policlorados (PCB) los prohíbe en todo el país, no dice que se haga lo posible por evitarlos, tampoco la vetó”. El decreto también sostiene que la inclusión o exclusión de glaciares en el inventario, que la ley prevé crear, puede interferir en la demarcación del límite con Chile, sin embargo ese país ha inventariado los glaciares sin problemas.
La minera Barrick Gold sería la más perjudicada si se aprobase –y aplicase- este proyecto: tiene la mina Veladero en funcionamiento hace dos años y lo primero que hicieron para acceder al lugar fue destruir el glaciar Conconta en la reserva sanjuanina de San Guillermo, lindante con el otro proyecto de la multinacional, el complejo minero chileno argentino Pascua Lama.
“Esta empresa no tiene vergüenza, el primer informe de impacto ambiental de Pascua Lama omitía la existencia de tres glaciares -Toro I, Toro II y Esperanza- en la zona de explotación. Luego de la denuncia de vecinos chilenos, Barrick contesta que se despreocupen porque los iban a trasladar al glaciar Guanaco. Lo que no dicen es que trasladar un glaciar es que no exista más como tal y tampoco explican qué sucede con los glaciares de roca, que no vemos”, señaló Javier Rodríguez Pardo, referente de Sistemas Ecológicos Patagónicos y miembro de la Red Nacional de Acción Ecologista (RENACE).