Surplus: Terrorized Into Being Consumers

Documental sueco, aunque transgrede las reglas de estilo del género y la imagen está bastante manoseada. Me gustó el tratamiento de sonido y la estética, aunque pierde un poco de profundidad a nivel de guión es interesante para ver.

Neoconservadores: pesadillas para el nuevo siglo americano.

Zeitgeist fue una película que, a pesar de tener muchos errores, imprecisiones y especulaciones incomprobables, logró hacer masiva la idea de que algo había tras el bombardeo con el discurso mediático atemorizante sobre el terrorismo. Dos documentales que intentan aclarar algunos puntos en este sentido muestran como la génesis de estas ideas debe buscarse en pasados similares.

Aqui dejo los links para quien quiera verlos online o bajarlos
El poder de las pesadillas I
El poder de las pesadillas II
El poder de las pesadillas III
El nuevo siglo americano


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El surgimiento de los fundamentalismos, tanto el islámico como el de la derecha de Estados Unidos, está respaldado en una dura crítica al relativismo moral, generalmente desde el punto de vista religioso, y en la búsqueda de un enemigo, bajo la creencia de que ambos aspectos aportarán la cohesión de un pueblo que permitirá que sus líderes lo guíen hacia un objetivo especifico.
La trilogía documental El poder de las pesadillas, producida por la cadena de comunicación británica BBC, identifica por un lado al mentor de Aymán al Zawahirí, director ideológico y mano derecha de Osama Bin Laden, el egipcio Sayyed Qutb. Él fue pionero en proponer que la degradación moral que, desde los 50, ostentaba el libertino estilo de vida americano, se estaba anclando en el mundo musulmán y que para evitar la corrupción social debía adoptarse lo que entendía como el modo coránico. Esta figura es contrastada con Leo Strauss, quién fue formador del pensamiento de los neoconservadores fundadores del Proyecto para el nuevo siglo americano (PNAC en inglés): Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz, Richard Perle y Dick Cheney, entre otros. Este grupo se alió con la derecha religiosa para obtener capital político y para apropiarse del aspecto más reaccionario de su valoración moral, paralelamente buscaron sobredimensionar las capacidades y las intenciones de los distintos adversarios que han propuesto para su país.
Por su parte, el documental de Massimo Mazzuco, El nuevo siglo americano, retoma la misma teoría pero centra su mirada en cómo se desarrollaron estas ideas fundamentalistas en Estados Unidos. Explica el doble propósito de ese grupo de neoconservadores de lograr poder político y rédito económico a partir de la alianza con el multimillonario mercado del complejo industrial militar.
Ambas películas muestran cómo esta facción político-ideológica del partido Republicano operó en el poder desde mediados de los años 70. Ford era presidente y su jefe de gabinete, Donald Rumsfeld, asumió como secretario de defensa en fuerte oposición a la política exterior de Henry Kissinger. Para avalar la visión magnificada del enemigo soviético que pregonaba el nuevo funcionario, se formó un equipo alternativo en la CIA (Team B), comandado por Paul Wolfowitz, que falsificó información y creó el mito de una gran potencia militar tras la aparente decadencia se mostraba. Estados Unidos se propuso entrenar, armar y financiar a grupos islámicos liderados por Bin Laden y al Zawahirí que hicieran frente, en Afganistán, a lo que fue el último avance bélico soviético.
Luego de su fuerte presencia en la presidencia Regan, con la primera guerra del golfo volvieron a tener oportunidad de poner en acción su pensamiento, pero la decisión de replegarse de Bush padre frustró nuevamente sus objetivos. Durante la presidencia de Clinton criticaron la estrategia defensiva y fundaron el PNAC. En su carta fundacional de 1997, esta organización explicitó: “necesitamos aceptar la responsabilidad de éste rol único que tienen los Estados Unidos de preservar y extender un orden internacional favorable a nuestra seguridad, nuestra prosperidad y nuestros principios” así como también “necesitamos incrementar significativamente nuestro presupuesto de defensa para afrontar nuestras responsabilidades globales de hoy y modernizar nuestras fuerzas armadas para el futuro”.
Además de reclamar fondos militares con el argumento estratégico, miembros de este grupo son accionistas de las principales compañías productoras de armamento, suministros energéticos, infraestructura y otras prestadoras del ministerio de defensa. Hacen la guerra para vender armamentos, custodiar sus propios intereses empresarios en la región –oleoductos, refinerías, etc- y para obtener los jugosos contratos de la reconstrucción de postguerra. El documental de Mazzuco muestra como ejemplo a la corporación Halliburton, ligada al vicepresidente de Bush hijo, Dick Cheney, que resultó curiosamente beneficiada con casi todos los contratos para brindar suministros y proyectos de reconstrucción en Irak.

Los Abrazos Rotos: Almodóvar lo vuelve a hacer

Melodrama, comedia y la intriga del cine negro, armonizados por la batuta directora de Pedro Almodóvar. La película entretiene y tiene elementos para agradar a un gran espectro de público, pero justamente esa búsqueda tan amplia la torna algo excesiva.


Agrego un tema de Cat Power que forma parte de la más que aceptable banda sonora de esta peli.




Sin perder esa continuidad esperable en la filmografía de este director, en esta ocasión repite parte del elenco de su predecesora, Volver, como Blanca Portillo, Lola Dueñas y hasta Penélope Cruz, que aparece en tapa con la misma estética pop que la anterior. La ruptura se percibe en el estilo que lleva la narración, el director y los técnicos no ocultan sus manos y logran incorporar muchas de las convenciones de los distintos géneros que atraviesa, aunque la sobrecarga de recursos hace que por momentos sea difícil meterse en la historia.
El narrador y protagonista es Mateo Blanco, un ex director de cine que se volvió ciego y se hace llamar por su pseudónimo, Harry Caine. La interpretación de Lluís Homar hace parecer que el personaje ha superado tranquilamente aquel pasado oculto que se irá develando con la trama y no logra transmitir la supuesta pasión que lo une a Lena. La actuación que si convence es la de José Luis Gómez, que muestra la debilidad del poderoso obsesionado.
La película está plagada de homenajes y referencias ajenas y propias: el último rodaje que ha hecho el protagonista es una versión libre de Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios. La serie de cuadros de armas, pintada por Andy Warhol, que decora la casa del villano anticipa gran parte de los climas, las emociones y la trama. Desde los colores fuertes con un papel desatacado de rojos, negros y azules, hasta el recurso explicito del primer plano a las palabras en inglés: pistola, lujuria, chantaje, celos o asesinato.

Se aprobará hoy la ley de Servicios Audiovisuales

Esta tarde se reúne el senado para discutir la norma que obtuvo media sanción en diputados hace tres semanas. Si no hay sorpresas, será aprobada. No llegarían a 26 los votos contrarios, porque tres legisladores tienen licencia médica -se duda la asistencia de Carlos Menem por el mismo motivo- y 42 adelantaron su apoyo en general. Sin embargo al menos siete de ellos, incluso 4 del oficialismo, planean proponer modificaciones en el tratamiento en particular y, de incluirse alguna, deberá lograrse mayoría absoluta en la cámara iniciadora para aprobar la medida. Por ello conviene revisar el debate sobre los aspectos que generaron más polémica.

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La oposición más intransigente habló del no consenso, algo que no parece demasiado verosímil ante una ley que tuvo más de 200 modificaciones en diputados y cuyo texto definitivo sufrió cambios tan sustanciales como la definición del espacio radioeléctrico, la composición de la autoridad de aplicación o la exclusión de las telefónicas. Sin embargo son fácilmente impugnables las formas del debate, incluso se recurrió a procedimientos irregulares para apurar la sesión y que el dictamen de mayoría quedara sólo unas pocas horas en consideración pública. También hubo maniobras fuera del parlamento como una suspensión de todos los artículos principales de la ley de responsabilidad fiscal para atraer apoyos provinciales o el impuesto a los productos tecnológicos como carta de negociación con los fueguinos, pero ¿qué otra cosa podría esperarse en un país donde se rinde tanto culto al éxito que termina por avalarse cualquier medio para justificar el fin?
El aspecto más criticado, incluso por muchos de los que apoyaron la ley en general, fue el primer capítulo sobre la autoridad de aplicación. Puntualmente el artículo décimo que coloca la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual bajo la órbita del Poder Ejecutivo y no del parlamento –como reclamaban algunos legisladores-. La amenaza de un control gubernamental es reforzada en el decimocuarto, donde dice que el directorio estará formado por siete miembros nombrados por el ejecutivo, texto que curiosamente se ha mantenido aún cuando tres de ellos serán designados por una comisión bicameral del congreso. Presumiblemente, alguna de las tres primeras minorías pertenecerán al oficialismo, pero habrá dos integrantes que no y podría haber alguno más entre los dos que son electos por el cuerpo del propio consejo.
Las divergencias se plantean en torno a si la conformación del directorio garantizará un control que debe ser público y no gubernamental. Todo dependerá de la autonomía con la que haga sus dos designaciones correspondientes el cuerpo del órgano, que estará integrado por representantes de las provincias y del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de los prestadores comerciales y sin fines de lucro, de las emisoras de las universidades nacionales, de las universidades nacionales con carreras de comunicación, de los medios públicos de todos los ámbitos y jurisdicciones, de las entidades sindicales de los trabajadores de los medios de comunicación, de las sociedades gestoras de derechos y de los Pueblos Originarios reconocidos ante el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).
Otro aspecto importante del debate fue si la limitación a las inversiones extranjeras no resulta virtual a la luz de acuerdos bilaterales que se oponen a este aspecto y que por tratarse de tratados internacionales tienen jerarquía jurídica superior a esta ley. Ya que si bien se exige reciprocidad efectiva como condición para el ingreso de esos capitales, la Organización Mundial de Comercio aplica el criterio de nación más favorecida, es decir que si se firmase un acuerdo con algún país, las demás naciones podrían reclamar igualdad de derechos aunque no cumpliesen con la reciprocidad. Y limitar la emisión de música extranjera pero no los capitales, no parece una actitud muy consecuente con la vigilancia de la soberanía.

Algunas de las objeciones a la nueva ley de medios

El tratamiento en el Congreso del proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales explicitó un sinnúmero de argumentos a favor y en contra. Increíblemente nadie parece oponerse a la necesidad del instrumento jurídico sino a algunas de sus formas.



El punto de partida de la mayoría de las objeciones es que el Gobierno quiere controlar a los medios. El objetivo regulador es indiscutible ya que lo que se pretende es justamente dotar de un marco jurídico a la sociedad en general y en particular a los actores que deseen brindar servicios de comunicación audiovisual, y para que sea efectivo requiere la existencia de una autoridad de aplicación. Sin embargo el primer cuestionamiento apunta al sujeto, es decir, que sea el gobierno quien pueda detentar ese poder y hacer un manejo discrecional.
Por un lado no resulta extraño que un gobierno como el actual, con la importancia que le atribuye a la potencia del discurso y su obsesión por la retórica ideológica, ataque a la corporación que maneja lo que se dice y a la que considera capaz de hacer peligrar la estabilidad de su gestión. Está claro que el affaire que existió durante la presidencia de Néstor, y que significó la prorroga de las licencias de tv, se terminó antes de que asumiera Cristina. Sin embargo este argumento se diluye en el hecho de que muchos de los cambios que propone la ley recién entrarían en vigencia a fines de 2010 y que un cambio apreciable en el paradigma se detectaría tiempo después, probablemente cuando la gestión presidencial actual haya concluido.
Otro de los frentes de ataque que ha sido recientemente desarticulado es la hipótesis de la competencia directa, que planteaba que el gobierno pretendía ingresar en el mercado de los cableoperadores mediante la adquisición, que realizarían empresarios afines, de la parte del paquete accionario de Telecom que está en manos de Telefónica. Lo cierto es que Eurnekian no logró cerrar con el Grupo Werthein, la compra no se concretó y además el otro oferente fue justamente el grupo Clarín, por lo que el ejecutivo se vio obligado a dejar afuera a las telefónicas para que el grupo no se pudiera rearmar. Esto le sirvió además para conquistar el apoyo los diputados afines a Proyecto Sur –Lozano y los siete que integran el bloque SI de Macaluse- que objetaban ese aspecto.
Dado que la mayoría de las modificaciones son a largo plazo es al menos impreciso hablar de un interés directo del actual gobierno por controlar a los medios, aunque queda claro que mejora su posición frente a cualquier eventual negociación que encaren con el multimedios más grande del país. Lo que sí se discute, aunque no se diga, es si el Estado debe o no regular el mercado de servicios audiovisuales y, más en profundidad, si la comunicación es un derecho para los ciudadanos.
La ley que actualmente debería regular a los medios (22.285), sancionada por el gobierno de facto de Videla bajo la doctrina de seguridad nacional, prevé en su articulo 45 que las licencias sean para sociedades comerciales –excluye la posibilidad de comunicar sin fines de lucro- y tiene una autoridad de aplicación –COMFER- con representantes de las tres fuerzas armadas. Este esquema es funcional a los propietarios de licencias que amparándose en la falta de legitimidad de dicho órgano evitaron pagar las multas que les han impuesto. No obstante resulta curioso que quienes defienden este sistema no tengan vergüenza en proclamar que lo hacen en nombre de la libertad de prensa.

Nochecita en Sarasa

Una ventanita que apareció de la nada.

Ventanas

Quería escribir sobre ventanas pero no lograba redondear mi idea y me cuesta pensar todo solo. Para tener nuevas perspectivas recurrí a la ayuda de una mujer hermosa a ver que salía:


Zequi: Ventanas
Lucía: Que?
Z: Quiero escribir sobre ventanas y el dialogo va a colaborar
L: Que tenés?
Z: Las ventanas son, en algún punto, como un escenario de un teatro que no cambia de escenografía o como un plano cinematográfico quieto. Uno siempre tiene los mismos paisajes, son una limitación, un recorte. Funciona como un plano o como un escenario con pocos cambios escenografía.
L: también podría ser un espacio de luz. En una habitación si no hay ventana no hay luz … pará, dejame inspirarme
Z: lo interesante es buscar cosas nuevas, pero mi enfoque es otro. Imaginate un plano quieto
L: si
Z: en el que la mayoría del tiempo no pasa nada
L: la mayoría del tiempo no pasa nada, la única pauta para que pase el tiempo es el cambio de luz a través de la ventana
Z: o que algo o alguien entre en escena y altere ese continuo
L: una elipsis clásica de un interior se hace a través de una ventana
Z: me gusta lo de la elipsis, hay cierta cara de la ventana que es una clara evidencia de que uno está adentro
L: me parece que estas equivocado en cuanto a los limites. El limite es el marco, no la ventana.
Z: me refiero a todo, no voy a desagregar. Digo ventana e incluyo la dualidad que nos permite una porción de otra cosa pero, a la vez, nos limita a recibir sólo esa porción
L: depende cuan cerca estés de la ventana.
Z: también en qué butaca te sientes en el teatro.
L: si pegas la cara a la ventana ves todo lo que podrías ver
Z: es relativo
L: que pensaría alguien que vivió en un sótano toda su vida cuando lo cambian a un lugar donde hay una ventana?
Z: lo mismo que pensaría alguien que vivió toda su vida en un cuarto con una ventana y un día lo dejan salir
L: el concepto de la ventana no implica una limitación
Z: el tema que me puso a pensar es el siguiente
L: tu ventana con rejas?
Z: no. el hecho de que la rutina es un poco una continuación de esa gran ventana. Uno se despierta a la mañana, mira por la ventana y por lo general, a la misma hora, con la misma luz (varía según la época del año). Sale a la calle, la misma calle, con los mismos autos. Siempre me cruzo al mismo hombre muy grande paseando a un perro muy chiquito. Esa imagen me sorprendió las primeras veces que la vi, pero el ser humano se acostumbra rápido. Llego a la parada del mismo colectivo que tomo todos los días y para colmo, hay varias caras conocidas. Me parece un poco triste llegar al punto de encontrarse con gente en el colectivo que tiene sus propias ventanas. Por suerte el 140 es bastante laxo con el recorrido y a veces me da un respiro pero en general..
L: no se ve siempre lo mismo a través de una ventana
Z: no se ve siempre lo mismo, los ojos cambian, pero es poco lo que cambia…la clave es saber mirar.


Por qué unos prefieren el adentro?
En realidad las posibilidades del interior son infinitas, uno tiene completo movimiento, puede girar en todas las direcciones y ninguno de los ángulos de visión se verá reducido. Sin embargo tendrá una limitación importante: el volumen del espacio donde se encuentra está definido, y es por ello que habrá distintos tipos de elementos constructivos que resultarán demarcadores de los confines del recinto.
Por qué otros prefieren asomar la cabeza por la ventana?
Si bien la visión será reducida y limitada a la porción que nos ofrece la ventana, no existen limitaciones aparentes de profundidad, y a veces da la sensación de que el afuera es más susceptible al cambio. Puede resultar esclarecedor pensar que así como hay infinitos números, también hay infinitos números mayores que 32 y también entre 0 y 1.


Yo soy feliz a veces y otras no, no creo que sea algo estable. “la felicidad son destellos”, dice la polaca. Son momentos generalmente vinculados a la ruptura de lo que esperamos, funciona como el chiste en algún punto. Los contrastes nos permiten ver. Sin embargo hay otro concepto de felicidad más durable, un estado de bienestar en el cual uno se siente más liviano y acorde al mundo y a uno… las gaviotas a veces me lo recuerdan…

Otoño

A mi jefe y a mi nos encanta saber datos aparentemente inútiles y solemos corregirnos mutuamente por ello. Otra manía bastante habitual es lanzar al aire afirmaciones que parecen equivocadas (pero no lo son) a ver si el otro muerde el anzuelo y replica. A mi la corrección suele salirme automáticamente pero otro punto que ejercitamos es tratar de reprimir ese impulso, que suele caer muy mal a quienes no me conocen. Sin embargo a veces los reflejos me traicionan o simplemente me pescan desprevenido como hoy.
Estaba escribiendo y al pasar me dice: “feliz otoño”. Sin mover la vista del monitor le contesté: “es mañana”. Cuando giré la cabeza y vi su sonrisa supe que había caído en la trampa. Resulta que el equinoccio, como otras referencias astronómicas relativas a los movimientos terrestres no tiene una fecha exacta sino que se ve afectada por la precesión (rotación del eje terrestre) y nutación (efecto de la luna sobre el eje terrestre). Para este año es el 20 de marzo a las 11:44, o sea a las 8:44 hora oficial argentina (aunque nos corresponde el GMT -4 usamos el -3).
Les deseo a todos un feliz otoño y les dejo este tema de Luis Alberto…