Ventanas

Quería escribir sobre ventanas pero no lograba redondear mi idea y me cuesta pensar todo solo. Para tener nuevas perspectivas recurrí a la ayuda de una mujer hermosa a ver que salía:


Zequi: Ventanas
Lucía: Que?
Z: Quiero escribir sobre ventanas y el dialogo va a colaborar
L: Que tenés?
Z: Las ventanas son, en algún punto, como un escenario de un teatro que no cambia de escenografía o como un plano cinematográfico quieto. Uno siempre tiene los mismos paisajes, son una limitación, un recorte. Funciona como un plano o como un escenario con pocos cambios escenografía.
L: también podría ser un espacio de luz. En una habitación si no hay ventana no hay luz … pará, dejame inspirarme
Z: lo interesante es buscar cosas nuevas, pero mi enfoque es otro. Imaginate un plano quieto
L: si
Z: en el que la mayoría del tiempo no pasa nada
L: la mayoría del tiempo no pasa nada, la única pauta para que pase el tiempo es el cambio de luz a través de la ventana
Z: o que algo o alguien entre en escena y altere ese continuo
L: una elipsis clásica de un interior se hace a través de una ventana
Z: me gusta lo de la elipsis, hay cierta cara de la ventana que es una clara evidencia de que uno está adentro
L: me parece que estas equivocado en cuanto a los limites. El limite es el marco, no la ventana.
Z: me refiero a todo, no voy a desagregar. Digo ventana e incluyo la dualidad que nos permite una porción de otra cosa pero, a la vez, nos limita a recibir sólo esa porción
L: depende cuan cerca estés de la ventana.
Z: también en qué butaca te sientes en el teatro.
L: si pegas la cara a la ventana ves todo lo que podrías ver
Z: es relativo
L: que pensaría alguien que vivió en un sótano toda su vida cuando lo cambian a un lugar donde hay una ventana?
Z: lo mismo que pensaría alguien que vivió toda su vida en un cuarto con una ventana y un día lo dejan salir
L: el concepto de la ventana no implica una limitación
Z: el tema que me puso a pensar es el siguiente
L: tu ventana con rejas?
Z: no. el hecho de que la rutina es un poco una continuación de esa gran ventana. Uno se despierta a la mañana, mira por la ventana y por lo general, a la misma hora, con la misma luz (varía según la época del año). Sale a la calle, la misma calle, con los mismos autos. Siempre me cruzo al mismo hombre muy grande paseando a un perro muy chiquito. Esa imagen me sorprendió las primeras veces que la vi, pero el ser humano se acostumbra rápido. Llego a la parada del mismo colectivo que tomo todos los días y para colmo, hay varias caras conocidas. Me parece un poco triste llegar al punto de encontrarse con gente en el colectivo que tiene sus propias ventanas. Por suerte el 140 es bastante laxo con el recorrido y a veces me da un respiro pero en general..
L: no se ve siempre lo mismo a través de una ventana
Z: no se ve siempre lo mismo, los ojos cambian, pero es poco lo que cambia…la clave es saber mirar.


Por qué unos prefieren el adentro?
En realidad las posibilidades del interior son infinitas, uno tiene completo movimiento, puede girar en todas las direcciones y ninguno de los ángulos de visión se verá reducido. Sin embargo tendrá una limitación importante: el volumen del espacio donde se encuentra está definido, y es por ello que habrá distintos tipos de elementos constructivos que resultarán demarcadores de los confines del recinto.
Por qué otros prefieren asomar la cabeza por la ventana?
Si bien la visión será reducida y limitada a la porción que nos ofrece la ventana, no existen limitaciones aparentes de profundidad, y a veces da la sensación de que el afuera es más susceptible al cambio. Puede resultar esclarecedor pensar que así como hay infinitos números, también hay infinitos números mayores que 32 y también entre 0 y 1.


Yo soy feliz a veces y otras no, no creo que sea algo estable. “la felicidad son destellos”, dice la polaca. Son momentos generalmente vinculados a la ruptura de lo que esperamos, funciona como el chiste en algún punto. Los contrastes nos permiten ver. Sin embargo hay otro concepto de felicidad más durable, un estado de bienestar en el cual uno se siente más liviano y acorde al mundo y a uno… las gaviotas a veces me lo recuerdan…